En el presente blog se encuentra la propuesta investigativa: “LA  PERSONA MAYOR DE ARMENIA, Y EL DEPARTAMENTO DEL QUINDÍO, COMO AUDIENCIA TELEVISIVA”; dicha propuesta ha sido planteada para esta ciudad del eje cafetero aunque no excluye ser ejecutada en otras regiones del país. En ella se hace una propuesta desde la comunicación para la recepción en un grupo del cual poco se ha investigado y por ello lo interesante de esta.

En esta página también se abordan temas de interés general como lo es el de la educación virtual y todo lo que conlleva esta revolucionaria creación en la cual muchos están a favor y otros aun son detractores de las nuevas tecnologías.

sábado, 16 de octubre de 2010

LAS REDES SOCIALES Y LA TRANSFIGURACIÓN DE LA PARTICIPACION POLITICA

Paola Rodríguez*

La participación ciudadana, tradicionalmente, como proceso social, es definida por Garay (2002), como el resultado de la acción intencionada de individuos y grupos en busca de metas específicas, en función de intereses diversos y en el contexto de tramas concretas de relaciones sociales y de poder.  Es, en suma, un proceso en el que distintas fuerzas sociales, en función de sus respectivos intereses (de clase, de género, de generación), intervienen directamente o por medio de sus representantes en la marcha de la vida colectiva con el fin de mantener, reformar o transformar los sistemas vigentes de organización social y política.
Se delimita como participación en este ensayo a todas aquellas expresiones de los jóvenes, a través de la red, individuales o colectivas que bajo un sentido de responsabilidad social, manifiestan interés por crear o transformar el orden establecido, es decir, jóvenes que  entienden y viven lo público y que asumen lo político como un campo para generar propuestas sobre las construcciones sociales.
Según Victoria Camps, (1999) en su libro Paradojas Del Individualismo, 
Hay que  recurrir al individuo, devolverle su protagonismo, pero sin perder de vista que dicha medida tiene como objetivo la justicia, el protagonismo de todos los individuos, no de unos a costa de otros (…) No es la tribu la base de una posible moral pública, sino la aceptación por parte de cada individuo de su condición de ciudadano, (…) la ética tiene que ser individualista, tiene que preservar al individuo, pero esa preservación es, a la vez, un derecho y una exigencia: el derecho del individuo a determinar lo que quiere y debe ser, y exigencia al individuo de la responsabilidad ante los demás como ser humano.

Es necesario entonces preguntarse si la participación política de los jóvenes puede entenderse desde las ópticas  que contemplan una manifestación subjetiva en lo individual al interior de cada grupo, pero colectiva en los resultados reales del bienestar de una sociedad, es decir, si actúan bajo unas lógicas colectivas y se asumen como sujetos con responsabilidades sociales, participando y jalonando movilizaciones que conlleven a la construcción de nuevas realidades sociales.
Pero hoy, esas manifestaciones políticas en los jóvenes no se dan precisamente en la plaza pública sino en la red y en esa medida es interesante entender las características y contenidos de esas manifestaciones, hasta dónde hay comunidad con expresiones tradicionales y hasta dónde se trasciende de lo virtual y lo coyuntural para generar movilizaciones que se traduzcan en cambios reales sobre aquello que les preocupa.
El ser humano como ser social solo se realiza inmerso en el diálogo con otros a los cuáles interpreta y  puede interpretar. En este sentido, las redes sociales siempre han existido, en diversas formas y contextos. Un individuo puede pertenecer a varias comunidades, entendidas como redes de relaciones definidas por gustos, acciones, parentesco, vecindad etc. Hoy grandes colectividades humanas se congregan alrededor de objetivos, intereses, necesidades, etc. y es aquí donde la presencia de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación aparecen como una opción para configurar nuevos sistemas de participación y acción política.
Internet como medio de comunicación ha transformado prácticamente todas las esferas públicas y privadas del hombre contemporáneo, su masificación e implicaciones se comparan con la transformación que logró la televisión al permitir nuevas formas de comprensión de la realidad, pero fundamentalmente nuevas formas de socialización. Internet y sus desarrollos tecnológicos han permito la transformación de las relaciones económicas, sociales y  políticas, y ha generado nuevos códigos, lenguajes y entornos sociales e intelectuales, que no existirían sin dicha revolución tecnológica.
Castells, (1996) plantea que,  Internet se establece como una nueva herramienta que afecta la vida de las personas no sólo en el plano comunicativo, su influencia se viene estableciendo en otras esferas y de diversas formas.
En el plano de la participación ciudadana y la acción política es claro que Internet se ha venido consolidando como una herramienta clave para lograr la visibilización de propuestas políticas, candidatos y escenarios, sin embargo en el caso colombiano y con respecto a la población juvenil, por lo novedoso del fenómeno, no se ha estudiado suficientemente cómo las redes sociales han permitido transfigurar la participación política. 
Internet llegó en un momento privilegiado dentro de la historia humana, pues no sólo le permite al individuo socializar con otros, sino que implica una unión de espacio-tiempo que reunifica las prácticas sociales abandonadas a favor de la seguridad y libertad individuales, y aunque no se desconoce que hoy la utilización de las redes tiene –mayoritariamente- es de uso recreativo e informativo sin mayor trascendencia en el escenario político tradicional, es necesario analizar los procesos de participación ciudadana y acción política. Que se han generado bajo su amparo.
El fenómeno Facebook  es una clara  muestra de cómo los seres humanos trabajamos en red,  no sólo se trata de abrir una página sino de las consecuencias de esa acción que, mediada por la necesidad de comunicación, va ampliando la red cuando conocidos, amigos y familiares ejercen presión para que mas individuos se inscriban en ella, por lo que ya no es raro encontrar personas mayores participando de la virtualidad.
Es claro que hoy esta red social –y muchas otras- se han venido insertando en el imaginario colectivo de las personas, en especial de los jóvenes, generando fenómenos como la marcha del 4 de febrero del 2008 en Colombia, que fue convocada inicialmente, por la red social de Facebook que sacó a las calles a más de 10 millones de colombianos y la última campaña presidencial donde el efecto multiplicador de la red determinó en gran parte la popularidad del candidato Antanas Mockus. A nivel internacional es reconocido como la elección del actual presidente de Estados Unidos,  tuvo mucho que ver con el uso eficiente, estratégico e intencionado de ésta red, bajo la dirección de Chris Hughes, cofundador de Facebook, demostrando como la libertad de expresión que permiten éstas redes a sus seguidores y la confluencia de grandes cantidades de usuarios, en un momento determinado sin necesitar de una organización previa, son algunos elementos que hacen de la red un instrumento y medio de socialización en ascenso en la esfera política.
Sin embargo, siguiendo a Pujol (2008), es necesario afrontar retos como el de garantizar el acceso real de toda la ciudadanía al conocimiento y fomentar un modelo participativo para que la ciencia y el desarrollo tecnológico den respuesta a las necesidades reales de las personas, con el fin de aprovechar la energía caótica generada por las redes sociales y comunidades virtuales para fines solidarios que contribuyan a la calidad de vida de las personas.
Igualmente, es necesario fomentar el uso de las TICs para avanzar hacia modelos de una democracia donde la toma de decisiones y responsabilidades sea compartida, lo que implica fortalecer el capital humano y la capacidad de las personas y agentes públicos para el aprovechamiento del conocimiento con el uso de herramientas de colaboración como los blogs, wikis, chats, personal broadcasting y redes sociales. Gran variedad de opciones convierten al internauta en un viajero universal, un ciudadano que puede participar, desde su ordenador, en la complejidad, variedad y profundidad del mundo.
La red por su carácter de interactividad aporta y privilegia elementos democratizadores como el acceso a la información, la conformación de grupos de interés, pero además abre ilimitadas posibilidades para que sus usuarios se conviertan en creadores y propagadores de información,  noticias y discursos.
Sin embargo hoy es aventurado plantear que Internet conseguirá transformar radicalmente las estructuras, formas y procesos políticos consolidados en el país y en la sociedades democráticas occidentales en las cuales se tiene fácil acceso a estas tecnologías, se desconoce si los jóvenes internautas (quienes en su mayoría usan la red)  se consolidarán como actores políticos que asumen el nuevo espacio público, si comentarán el acontecer, y querrán influir en él, discutir o si se reproducirán las mismas formas de control político a domicilio.
La pregunta es, si el acceso a la red como medio de comunicación permite a los jóvenes, sensibles a los problemas sociales, que opinan y desean contribuir en la construcción de las soluciones, provocar en el corto y  largo plazo, procesos políticos que reorienten la toma de decisiones, es decir, poner en juego intereses individuales en beneficio de un objetivo común. De allí la necesidad de entender los alcances  de este tipo de participación en la construcción de sociedades democráticas.

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